Manuel Torres Aguilar (Vicerrector de estudiantes y enseñanzas propias de la Universidad de Córdoba)

 

Al cumplirse recientemente el décimo aniversario del fallecimiento de Rafael Botí, en Madrid la Fundación Carlos de Amberes conmemoró tal efeméride con la celebración de una muestra antológica que con el cariño y el cuidado de su hijo permitió recrear una vez más la contemplación de su obra. Probablemente en los últimos cinco años su obra, gracias sin duda a la Fundación que lleva su nombre y a la constancia de Rafael Botí hijo, ha conocido una proyección que nos ha permitido reivindicar su papel de inventor de un paisaje inacabado, de un color distinto y de una sensibilidad más allá de un realismo teatral que destila influencia de sus maestros y la concepción valiosa de una apuesta radical por lo contemporáneo. Precisamente aquí se enmarca el interés de este nuevo proyecto expositivo, que viene a situar la figura de Rafael Botí en el círculo de quiénes fueron los protagonistas de una renovación del panorama plástico de España, justo cuando terminaba una Dictadura y se abría paso un cambio de régimen que concentraría todas las ilusiones sobre una profunda transformación cultural que, apenas diez años después, se cubriría con una pesada lona de indiferencia que nadie imaginaba por aquel 1929 preñado de futuro.

 La Universidad de Córdoba no ha querido sustraerse a colaborar en nuestra muestra, en la medida que parece una oportunidad única de rendir homenaje a su figura y reconocer a la Fundación Provincial de Artes Plásticas "Rafael Botí" y a sus gestores la constante apuesta por proyectos culturales conjuntos en los que la Universidad tiene el honor de participar y aportar, en la medida de sus posibilidades, un marco para el arte contemporáneo y contribuir a la difusión de las apuestas más transformadoras del panorama cordobés y español. Que en ese proyecto se reconozca permanentemente el nombre de Rafael Botí deber ser un motivo de satisfacción para su familia y para esa Córdoba que tiene la habitual costumbre de olvidar en la desmemoria del pasado a sus hijos. No es precisamente este el caso y para muestra esta exposición de quienes compartieron con él bajo el nombre de independientes la suerte, la aventura y la capacidad de iniciar el fin de un academicismo decadente y poner las bases para una creación radicalmente nueva. La Universidad de Córdoba debe ser motor de cultura y si el movimiento se demuestra andando, esperamos que esta intensa colaboración con la Fundación Rafael Botí continúe dando sus frutos y los movimientos más vanguardistas de nuestro tiempo encuentren entre estas instituciones el apoyo necesario para permitir que la creación más imaginativa, más capaz de llevarnos a nuevas concepciones, a nuevos paisajes, a nuevas luces, a nuevas figuras no caiga en el abandono de un conservadurismo ramplón.

El argumento para ello se acoge bajo el nombre de Rafael Botí, porque él también fue junto a quienes le acompañaron con el nombre de independientes, parte de aquellos que pusieron la proa hacia los nuevos tiempos. Siempre los nuevos tiempos están por venir. Así que los jóvenes creadores saben que sus maestros, quienes les antecedieron en el tiempo -elección ésta de anteceder en el tiempo que sólo al azar corresponde- en un momento fueron vanguardia y pusieron las bases para que hoy otros puedan ser más vanguardia y éstos a su vez el apoyo de otros que romperán los moldes de lo que hoy nos parece lo más novísimo.

Así se crea el conocimiento humano, así es la vida y así una Universidad comprometida con la sociedad, debe estar en cada paso apoyando la ruptura de lo que es y con el pie puesto en lo que ha de ser. Gracias, pues, a quiénes han hecho posible una reivindicación nueva del joven, eternamente joven, Rafael Botí que ya tiene la inmensa suerte de compartir la memoria del presente y no el olvido del pasado gracias sin duda al amor inmenso de un hijo entregado al proyecto de engrandecer más aún su nombre, con la inestimable colaboración de la Fundación Provincial de Artes Plásticas "Rafael Botí" y los responsables que la conducen por este difícil mundo de crear, conservar y enseñar cultura.

DEL CATÁLOGO "RAFAEL BOTÍ Y EL ARTE INDEPENDIENTE EN ESPAÑA (1925 - 1936) 

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Con su hijo y compañeros de estudios en la exposición de Tabacalera. Madrid, 1989.
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