Carmen Fuentes (Periodista)          

 

EL CENTENARIO DE BOTÍ REÚNE LA MEJOR PINTURA ANDALUZA DEL SIGLO.
OBRAS DE ROMERO DE TORRES Y VÁZQUEZ DÍAZ, EN LA FUNDACIÓN AMBERES

Todos los cambios acontecidos durante casi un siglo de trayectoria artística española pueden percibirse en la pintura de Romero de Torres, Vázquez Díaz y Botí, tres artistas andaluces, distintos en su estilo y formación pero que, a través de su arte, supieron combinar el quehacer y la vida cotidiana de su tierra andaluza con el vanguardismo artístico que se respiraba en Madrid. Dos maestros (Romero de Torres y Vázquez Díaz), que consiguieron transmitir a su discípulo (Rafael Botí) la magia creadora de la pintura. Dos cordobeses (Romero de Torres y Botí) y un onubense (Vázquez Díaz), pero los tres, pintores universales. Y ahora, coincidiendo con el centenario del nacimiento de uno de ellos, el más joven, Rafael Botí (Córdoba, 1900), la Fundación Cultural de Artes Plásticas que lleva su nombre ha querido rendir homenaje no sólo a su discípulo sino también a sus dos maestros, Romero de Torres y Vázquez Díaz, porque además de grandes artistas fueron creadores de una estética y un estilo inconfundibles.

Aunque el motivo de la exposición es el centenario de Botí, la idea de reunir en la muestra buena parte de la obra de Vázquez Díaz y Romero de Torres, los maestros de su trayectoria artística, no sólo enriquece la exposición con su fabulosa obra, sino que ahonda en esa excelente relación que Botí mantuvo con sus predecesores. Una relación que le llevó a considerarlos y llamarlos «mis maes-tros».

Han sido la Diputación y el Ayuntamiento de Córdoba, en colabora-ción con Cajasur, los encargados de reunir las obras procedentes del Museo Julio Romero de Torres de Córdoba, el Museo de Bellas Artes de Asturias, la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí así como la de numerosas colecciones particulares. Comenza-ba el siglo XX en España con una pintura marcada por el conserva-durismo y el academicismo. Una pintura de la que Romero de Torres fue claro exponente, cuya temática, costumbrista primero y retratista después, cautivó a muchos, y entre ellos a Rafael Botí, un músico cordobés que se dejó atraer por ella.

Pero el XX fue para los artistas el siglo de la ruptura tradicional, de la interpretación del arte, y, fueron, precisamente, estos tres genios andaluces quienes supieron entender la pintura como la mejor actividad de liberación de la monotonía imperante. El cordobés Julio Romero de Torres, pintor avanzado ya en su época, fue creador de una estética y un arte inconfundibles. De un arte que cautiva al espectador, pues después de probar todos los «ismos» creó «su estilo propio, original e irrepetible», como asegura Mercedes Valverde, experta en su obra. La muestra recoge obras de todas sus etapas, entre ellas, numerosos retratos, en los que las figuras femeninas, esbeltas y elegantes, parecen revelarnos sus secretos más íntimos, sus confidencias: Carmen (1915), Magdalena (1920), Diana (1924) o La primavera (1925).

De Vázquez Díaz, verdadero patriarca de la vanguardia española de los años 20 y 30, la exposición recoge cuadros que muestran su cambiante estilo pictórico. Paisajes que reflejan su enorme amor hacia el País Vasco, y donde se ve claramente la identificación que hay entre un pintor con la técnica del pasado y la sensibilidad del presente. Pero fue en el retrato donde su magisterio resultó más influyente. La muestra recoge los de Alfonso XIII, el conde de Romanones y el doctor Reinaldo Dos Santos.

Del homenajeado, la exposición recopila sus suaves y cálidos paisajes, realizados en el primer tercio del siglo XX y los últimos lienzos, ya con la técnica de lo abstracto, realizados poco antes de morir, en 1995.

ABC, SEPTIEMBRE DE 2001.

Con Daniel Vázquez Díaz y Rafael Zarco en Madrid en 1950.
 
d508ddc8cdca5842b951879f50f51aeb
En la Fuente del Olivo del Patio de los Naranjos de la Mezquita de Córdoba, en 1973.

?>