Paula Lara (Periodista)  

       

BOTÍ Y MAESTROS, UN SIGLO DE ÓLEOS

El historiador y comisario de la exposición Botí y sus maestros, Javier Tusell afirmó ayer en la inauguración de la muestra que «los pintores se explican por sus maestros y luego se independizan». Ésta es una de las razones claves por las que se ha decidido homenajear al pintor cordobés Rafael Botí en el centenario de su nacimiento con una muestra en la que no sólo se exhiben parte de sus mejores obras, sino que están acompañadas por cuadros im-prescindibles de sus dos maestros, Julio Romero de Torres y Daniel Vázquez Díaz. Son en total 48 cuadros, un tercio de cada maestro de la pintura, que explican un siglo de la pintura de Córdoba y de España.

La exposición, que se inauguró ayer en la Diputación con la pre-sencia de múltiples autoridades y de representantes del mundo de la cultura permanecerá abierta hasta el 19 de noviembre.

El presidente de Cajasur, Miguel Castillejo, afirmó durante su inter-vención en el acto de inauguración que Botí y sus maestros es «una exposición para verla con los sentidos, porque esta pintura inquieta más que la vida».

No fue el único que expresó la capacidad de estos tres pintores pa-ra trasmitir sensaciones y emociones. El presidente de la Diputa-ción, Matías González, parafraseó a Daniel Vázquez Díaz para ex-plicar que ante «los paisajes de Botí hay que guardar silencio para poder oír su violín».

Por su parte, la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Car-men Calvo, que inauguró la exposición, recordó que los mejores son aquellos que son capaces de emocionarnos con su obra. La consejera animó a los asistentes a utilizar la energía que emanan las obras de Botí, de Romero de Torres y de Vázquez Díaz para intentar cambiar la vida actual a mejor y alabó la iniciativa y la idea de reunir en una única muestra a Rafael Botí y sus maestros indiscutibles.

Para el presidente de la Diputación, Córdoba tiene una deuda con Rafael Botí, que es que muchos de sus rincones los vemos a través de su pintura. Precisamente, esa deuda es la que intenta pagar la Fundación Botí de Artes Plásticas a través de impulsar el talento de los jóvenes artistas actuales. González reconoció que sin la entre-ga, tesón y dedicación del hijo de Rafael Botí, que trabaja para la fundación, nunca podría haber sido posible la muestra que se inauguró ayer.

Por su parte, la teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento, Angelina Costa, felicitó a Córdoba por la iniciativa de aunar es-fuerzos en beneficio de la cultura entre instituciones públicas y privadas.

DIARIO DE CÓRDOBA, OCTUBRE DE 2000.

Matías González, Carmen Calvo, Rafaela Valenzuela y José Huertas con el hijo del pintor y su esposa en la inauguración de la exposición Botí y sus maestros, Córdoba, 2000.

?>